Vender una casa rápido se resume en tres claves: poner un precio correcto, preparar la casa para que enamore y tener todos los papeles en orden. Si dominas estos tres puntos desde el principio, puedes acortar los plazos de venta de forma increíble y recibir ofertas serias en semanas, en lugar de meses.

La preparación: la fase que marca la diferencia

Vender una casa no es cuestión de suerte, sino de estrategia. Y la preparación inicial es, sin duda, la parte más importante. Aquí es donde sientas las bases para una venta no solo rápida, sino también rentable. Es el momento de evitar los errores típicos que dejan a muchas casas «atascadas» en los portales inmobiliarios durante meses.

Para vender rápido, tienes que pensar como un comprador. ¿Qué buscan? ¿Qué les da confianza? ¿Y qué les hace descartar una vivienda? La respuesta es simple: quieren claridad, un precio que tenga sentido y un proceso sin sorpresas de última hora.

Fija un precio competitivo desde el primer día

El error más común —y el que más caro te puede salir— es poner un precio demasiado alto. Un precio inflado no solo asusta a los compradores, sino que acaba por «quemar» tu anuncio. Cuando una casa lleva mucho tiempo en el mercado, la gente empieza a sospechar: «¿Qué problema tendrá?».

Para no caer en esa trampa, la clave es hacer una valoración realista. Lo mejor es combinar dos métodos:

  • Herramientas de valoración online: Empieza usando una herramienta de tasación gratuita como la de Trovimap para tener una idea inicial. Se basa en datos de mercado reales y actualizados, por lo que es un punto de partida objetivo y muy útil.
  • Análisis de tu zona: Métete en los portales inmobiliarios y mira a qué precios se están vendiendo de verdad las casas como la tuya en tu barrio. No te fijes solo en el precio que piden, sino en los que desaparecen rápido del mapa. Fíjate en qué tienen en común las casas que se venden en un abrir y cerrar de ojos.

Ejemplo práctico: Imagina que la herramienta online valora tu casa en 200.000 €, pero ves que los pisos similares en tu calle que se han vendido rápido estaban en torno a 195.000 €. Poner tu casa a 198.000 € podría ser el punto perfecto para atraer muchas visitas de calidad y generar competencia.

Un precio estratégico no es el más bajo. Es el que atrae al mayor número de visitas de calidad en el menor tiempo posible. Esto crea competencia entre los interesados y, al final, te da a ti el poder en la negociación.

La documentación es tu mejor aliada para ir rápido

Ponte en esta situación: encuentras al comprador ideal, te hace una oferta que te encanta y, justo cuando vais a firmar, te das cuenta de que te falta un papel. Este tipo de imprevistos pueden enfriar el interés del comprador al instante, o incluso hacer que se eche para atrás.

Tener todos los documentos preparados de antemano es una señal de seriedad y transparencia que acelera muchísimo el cierre de la venta. Si quieres saber más sobre cómo se hace una valoración completa, échale un vistazo a nuestra guía sobre cómo valorar una propiedad antes de vender.

Como ves en la infografía, el precio, los papeles y la preparación de la casa son los tres pasos que marcan el ritmo. Son piezas que dependen unas de otras y que, si encajan bien, te aseguran una venta rápida y sin dolores de cabeza.

Documentos esenciales para agilizar la venta de tu casa

Reúne estos documentos imprescindibles antes de poner tu casa en venta para evitar cualquier contratiempo y acelerar el proceso de cierre.

Documento Para qué sirve Dónde conseguirlo
Nota Simple Registral Es el «DNI» de la vivienda. Confirma la titularidad y si existen cargas (hipotecas, embargos). Registro de la Propiedad (online o presencial).
Certificado de Eficiencia Energética Documento obligatorio que informa sobre el consumo energético del inmueble. Técnico certificador autorizado.
Último recibo del IBI Demuestra que el pago del Impuesto sobre Bienes Inmuebles está al día. Ayuntamiento o a través de tu cuenta bancaria.
Certificado de la comunidad Acredita que no tienes deudas pendientes con la comunidad de propietarios. Administrador de la finca.

Tener estos papeles listos no es una opción, es una necesidad si quieres que la venta fluya sin interrupciones. Un comprador serio lo agradecerá enormemente.

Por cierto, un buen certificado energético puede ser un gran argumento de venta. Si además has hecho mejoras, como instalar placas solares, no dudes en destacarlo. Mencionar las múltiples ventajas de la energía solar puede marcar la diferencia para el futuro propietario.

Crea una primera impresión inolvidable

Los compradores potenciales se forman una opinión en cuestión de segundos, y esa primera sensación es casi siempre emocional, no racional. Si tu objetivo es vender la casa rápido, tienes que conseguir que se enamoren a primera vista. No se trata de meterse en reformas carísimas, sino de aplicar trucos inteligentes que transformen el espacio con una inversión mínima.

Aquí es donde entra en juego el home staging, que no es otra cosa que el arte de preparar una vivienda para que le guste al mayor número de personas posible. El objetivo es muy claro: que cualquiera que cruce el umbral pueda imaginarse viviendo allí al momento.

El poder de la despersonalización

Piensa en tu casa como un lienzo en blanco. Para que los visitantes proyecten sus propios sueños en ella, primero tienes que borrar los tuyos. Esto se traduce en guardar las fotos de familia, los imanes de la nevera, los dibujos de los niños y cualquier objeto que sea demasiado personal.

La clave de la despersonalización es lograr que la casa no parezca «tuya», sino «su futura casa». Quieres que se centren en el espacio y el potencial de la vivienda, no en la vida de quienes viven allí actualmente.

Retirar estos elementos no solo ayuda a que los compradores se visualicen en el espacio, sino que también consigue que las habitaciones parezcan más grandes y ordenadas. Es un paso que no cuesta un euro y tiene un impacto brutal en cómo se percibe la vivienda.

Pequeñas reparaciones y una capa de pintura que lo cambian todo

Antes de enseñar la casa, date una vuelta por cada habitación con ojo crítico. ¿Hay un grifo que gotea? ¿Una persiana que no sube bien? ¿Un enchufe con la tapa rota? Estos pequeños detalles, aunque no parezcan importantes, transmiten una sensación de dejadez y pueden hacer que un comprador se pregunte por el mantenimiento general de la propiedad.

Una lista de arreglos sencillos podría ser:

  • Arreglar grifos que gotean: Un goteo constante puede ser muy molesto durante una visita.
  • Cambiar bombillas fundidas: Una casa bien iluminada parece más grande, limpia y acogedora.
  • Ajustar puertas de armarios que no cierran del todo: Demuestra cuidado por los detalles.
  • Tapar agujeros o marcas en las paredes: Le da un aspecto impecable y unifica el espacio.

Cuando tengas esto listo, plantéate pintar. Una mano de pintura fresca en un color neutro (blanco roto, gris claro o un beige suave) es una de las inversiones más rentables que puedes hacer. No solo gustan a casi todo el mundo, sino que reflejan mejor la luz, haciendo que todo parezca más amplio y luminoso.

Reorganiza el espacio para que todo fluya

No necesitas comprar muebles nuevos, solo usar los que tienes de forma más estratégica. El objetivo es crear un paso claro y lógico en cada estancia. Evita a toda costa bloquear pasillos o ventanas con muebles demasiado grandes.

Documentos listos para vender casa rápido con laptop, llaves y modelo de vivienda azul

Ejemplo visual: En un salón pequeño, en lugar de tener dos sofás grandes enfrentados, prueba a poner uno solo y un par de butacas más ligeras. El espacio se sentirá mucho más abierto y transitable.

El truco está en «vestir» la casa, no en abarrotarla. A veces, quitar un sillón o una mesita auxiliar puede hacer que un salón parezca el doble de grande. Menos es más. Si quieres meterte más a fondo en este tema, puedes aprender sobre los beneficios del home staging para vender tu casa en nuestro blog, donde te contamos más estrategias.

Añade el toque final con luz y calidez

Los detalles finales son los que marcan la diferencia. Una vez la casa está limpia, ordenada y despejada, es el momento de darle un toque de calidez.

  • Plantas y flores frescas: Aportan vida, color y un aroma agradable a cualquier rincón.
  • Espejos estratégicos: Si colocas uno frente a una ventana, duplicarás la luz natural y crearás una sensación de mayor amplitud.
  • Textiles acogedores: Un par de cojines nuevos en el sofá o una manta bien doblada a los pies de la cama añaden textura y calidez.
  • Iluminación ambiental: Durante las visitas, enciende algunas lámparas de luz cálida para crear un ambiente más íntimo, incluso si es de día.

Recuerda, no estás vendiendo solo paredes y techos; estás vendiendo un estilo de vida. Si consigues crear una experiencia memorable desde el primer segundo, tendrás medio camino hecho para recibir una buena oferta rápidamente.

Dale a tu anuncio el poder de atraer compradores de verdad

Un anuncio del montón es la vía más rápida para que una casa espectacular se pierda en el mar de ofertas. Hoy en día, tu anuncio online es la primera —y a menudo la única— oportunidad que tienes de impresionar a los compradores. Por eso, crear una publicación que no solo informe, sino que también enamore, es clave si quieres saber cómo vender una casa rápido.

El mercado inmobiliario en España no para. Solo en los primeros seis meses de un año reciente, se registraron 357.533 compraventas de viviendas. Esto supone un aumento del 20 % respecto al año anterior y una de las mejores cifras semestrales desde 2007. ¿Qué significa esto para ti? Que hay compradores buscando, pero también mucha competencia. Un anuncio bien hecho te pondrá por delante. Si te interesa el tema, puedes ver más datos sobre el dinamismo del mercado inmobiliario español.

Las fotografías: tu arma secreta para seducir

Las fotos son, sin exagerar, el 90 % del éxito de tu anuncio. Los compradores descartan propiedades en segundos basándose solo en la calidad de las imágenes. No necesitas ser un fotógrafo profesional, pero sí aplicar unas cuantas reglas de oro.

Sala de estar moderna y elegante con pared azul, muebles beige y plantas decorativas

Lo primero y más importante: la luz natural. Abre persianas, corre cortinas y haz las fotos en las horas de más luz del día. Una casa luminosa se percibe como más grande, más limpia y mucho más acogedora.

Después, piensa en los ángulos. En lugar de disparar desde el centro de la habitación, vete a una esquina. Este truco tan simple crea una sensación de profundidad y te permite enseñar mucho más espacio en una sola imagen.

Un consejo de andar por casa: haz las fotos a la altura de los ojos o incluso un poco más abajo. Si las tomas desde muy arriba, el espacio se ve raro, distorsionado y menos atractivo.

La descripción: vende un estilo de vida, no solo ladrillos

Si las fotos han conseguido que se detengan, la descripción tiene que dar el golpe de gracia. El error más común es soltar una lista de características técnicas, como si fuera la ficha de un electrodoméstico.

En vez de eso, tienes que vender experiencias. Transforma cada característica en un beneficio real y tangible para quien te lee.

  • En lugar de: «Terraza de 15 m².»
  • Prueba con algo así: «Imagina tus desayunos al sol o las cenas de verano con amigos en esta amplia terraza con espacio de sobra.»
  • En lugar de: «Cocina reformada con encimera de Silestone.»
  • Mejor prueba con: «Una cocina moderna y funcional, diseñada para los que disfrutan cocinando, con una resistente encimera de Silestone que se limpia en un momento.»

La idea es que el comprador se visualice viviendo allí. Háblale del barrio, de la luz que entra por las mañanas o de lo tranquilo que es por la noche. Píntale un cuadro con palabras.

Planos y tours virtuales: el filtro definitivo

Incluir un plano de la vivienda es una herramienta de filtrado potentísima. Permite que los compradores entiendan la distribución de un solo vistazo y sepan si encaja con lo que buscan antes de llamarte. Esto te ahorra un tiempo increíble y te asegura que las visitas que recibas son de gente que ya sabe que la casa le cuadra.

Y si quieres ir un paso más allá, los tours virtuales son la mejor inversión. Ofrecen una experiencia totalmente inmersiva, dejando que los compradores «paseen» por la casa desde su propio sofá. Un tour virtual puede reducir drásticamente las visitas de simples curiosos y multiplicar las posibilidades de recibir una oferta de alguien que ya se ha «enamorado» de tu casa online.

En definitiva, un anuncio completo, con fotos de calidad, una descripción que inspire y extras como planos o tours virtuales, no solo atrae a más gente, sino que atrae a la gente correcta: compradores serios y listos para decidirse.

Gestiona las visitas y negociaciones como un profesional

Si has seguido los pasos anteriores, lo más probable es que tu teléfono empiece a sonar. ¡Enhorabuena! Ahora entramos en la fase más personal y decisiva del proceso: el cara a cara con los posibles compradores. Saber cómo manejar las visitas y las ofertas que lleguen es tan crucial como todo lo que has hecho hasta ahora para vender tu casa rápido.

Aquí es donde todo tu esfuerzo en la preparación y presentación del inmueble se pone a prueba de verdad. Cada visita es una oportunidad de oro, y cada negociación, un paso más cerca de la firma.

Fotógrafo profesional preparando sesión de fotos inmobiliaria con cámara y tablet para anuncio de casa

Cómo convertir cada visita en una oportunidad de venta

Una visita que funciona no es un monólogo sobre las características de la casa, sino una conversación para crear una conexión. El comprador necesita sentirse a gusto para mirar, preguntar y, lo más importante, empezar a imaginarse viviendo allí.

Antes de que llamen al timbre, asegúrate de que la casa esté impecable. Ventila bien, abre las persianas, enciende alguna luz cálida para crear ambiente y comprueba que la temperatura sea agradable. El objetivo es que la primera impresión sea de «hogar», no de «piso en venta».

Durante el recorrido, deja que sean ellos quienes marquen el ritmo. En vez de bombardearlos con datos, lanza preguntas abiertas como: «¿Qué os parece la luz que entra en el salón?» o «¿Os veis preparando aquí el desayuno?». Esto les invita a participar y te da pistas valiosas sobre lo que buscan.

La honestidad es tu mejor aliada, sobre todo con las preguntas incómodas. Si preguntan por los gastos de comunidad o el ruido, responde con transparencia. La confianza que generas siendo sincero vale mucho más que intentar ocultar un pequeño defecto.

Ten a mano las respuestas a las preguntas más típicas:

  • Gastos anuales: Prepara el último recibo del IBI y una estimación de los gastos de suministros.
  • Motivo de la venta: Una respuesta sencilla y positiva como «se nos ha quedado pequeña» o «nos mudamos por trabajo» es perfecta.
  • Reformas: Sé claro sobre qué has reformado y cuándo.

El arte de negociar sin perder terreno

Es casi seguro que la primera oferta que recibas esté por debajo de tu precio. No te lo tomes como algo personal, es parte del juego. Lo importante es cómo respondes. Una oferta a la baja no es un insulto, es el inicio de una conversación.

Nunca rechaces una oferta de forma tajante. Agradece siempre el interés y tómate un tiempo para pensar. Si es demasiado baja, en lugar de un «no» rotundo, plantéate hacer una contraoferta razonable. Esto demuestra que estás dispuesto a hablar, pero que también valoras tu propiedad.

Ejemplo de negociación: Tu casa está a la venta por 250.000 € y recibes una oferta de 230.000 €. En lugar de cerrarte en banda, podrías contraofertar con 245.000 €, explicando que el precio ya está muy ajustado al mercado según una valoración profesional de Trovimap. Así justificas tu postura con datos y abres la puerta a un posible acuerdo intermedio.

Sella el acuerdo con un contrato de arras

Una vez que llegáis a un acuerdo verbal sobre el precio, es fundamental ponerlo por escrito para asegurar la operación. Aquí es donde entra en juego el contrato de arras, un documento privado que blinda el compromiso tanto para el comprador como para ti.

Este contrato recoge las condiciones pactadas: el precio final, el plazo para firmar la escritura ante notario y la cantidad que el comprador entrega como señal. Esta señal, que suele ser entre un 5% y un 10% del precio de venta, demuestra la seriedad de su intención de compra.

Hay varios tipos de arras, pero las más habituales son las penitenciales. Estas permiten que cualquiera de las dos partes se eche atrás, pero con una penalización económica:

  • Si el comprador se retira, pierde la señal que ha entregado.
  • Si eres , el vendedor, quien se retira, debes devolverle el doble de la cantidad que recibiste.

El contrato de arras da seguridad y tranquilidad a ambas partes y marca el inicio de la cuenta atrás para la firma definitiva. Es un paso indispensable para vender tu casa en tus propios términos.

¿Necesitas vender ya? Alternativas para una venta ultrarrápida

Si necesitas vender tu casa para ya, el método de toda la vida de colgar un anuncio y cruzar los dedos se te va a quedar corto. Cuando la prisa aprieta de verdad, hay que explorar otras vías más directas y rápidas.

Afortunadamente, el mercado ha evolucionado y hoy existen alternativas pensadas justo para eso: para quienes buscan liquidez inmediata y una fecha de cierre garantizada. Eso sí, ten claro que estas opciones suelen implicar un pequeño sacrificio en el precio final a cambio de velocidad y cero complicaciones.

No se trata de malvender. Se trata de entender el coste de oportunidad. Si te mudas por trabajo, tienes que repartir una herencia o, simplemente, quieres ahorrarte el trajín de visitas, negociaciones y la incertidumbre, echa un vistazo a estas soluciones.

Los iBuyers: una oferta en firme en horas

¿Te imaginas recibir una oferta seria por tu casa sin tener que enseñársela a nadie? Pues eso es exactamente lo que hacen los iBuyers. Son empresas de base tecnológica que compran viviendas directamente al propietario, pagando al contado en la mayoría de los casos. Su gran promesa es la inmediatez.

El proceso es de lo más sencillo que te puedas imaginar:

  1. Rellenas un formulario online: Les das los datos básicos de tu piso (ubicación, metros, estado, etc.).
  2. Recibes una oferta preliminar: En 24-48 horas, su tecnología te envía una valoración inicial, basada en miles de datos del mercado.
  3. Visita de un técnico: Si la oferta te encaja, un experto va a tu casa para comprobar que todo está en orden y ajustar el precio final.
  4. Firma y a cobrar: Si das el «sí, quiero», puedes estar firmando ante notario y con el dinero en tu cuenta en apenas una semana.

La principal baza de un iBuyer es la certidumbre. Desde el primer momento sabes cuánto dinero vas a recibir y cuándo. Se acabó la incertidumbre. La contrapartida es que su oferta suele estar entre un 5% y un 10% por debajo del valor de mercado, ya que ellos asumen el riesgo, los costes de la pequeña reforma que suelen hacer y la futura comercialización.

Este camino es perfecto para vendedores que valoran más su tiempo y tranquilidad que apurar hasta el último euro. Si quieres saber más, aquí te contamos todo sobre las ventajas y desventajas de los iBuyers.

Venta directa a inversores: la salida para viviendas a reformar

Otra opción para una venta exprés es contactar directamente con un inversor inmobiliario. A diferencia de una familia que busca su hogar definitivo, el inversor busca una oportunidad de negocio. Su plan es comprar, reformar y luego vender o alquilar para sacarle una rentabilidad.

¿Qué significa esto para ti? Que no se asustarán si tu casa necesita una reforma de arriba abajo, tiene la cocina de la época de tus abuelos o alguna que otra humedad. De hecho, eso es justo lo que están buscando.

¿Y en qué se diferencian de un iBuyer?

  • El trato es más personal: Hablas directamente con una persona o una pequeña empresa, no con un algoritmo.
  • Son más flexibles: Pueden manejar situaciones más complejas, como herencias con muchos implicados o algún embrollo legal pendiente.
  • Ven el potencial: No valoran tu piso por cómo está ahora, sino por cómo puede quedar después de la reforma.

Aquí el descuento sobre el precio de mercado puede ser algo mayor que con un iBuyer, ya que el inversor tiene que contar con el coste de una reforma que, a menudo, es importante. La parte buena es que te olvidas de arreglar nada y puedes cerrar la venta en tiempo récord.

La subasta: una opción para casos muy concretos

Aunque es menos frecuente para la vivienda de un particular, la subasta puede ser una herramienta muy eficaz para vender rápido y de forma totalmente transparente. Se fija un precio de salida y los compradores interesados van pujando. Simple: el que más ofrece, se la queda.

Esta modalidad funciona de maravilla para:

  • Inmuebles muy especiales o con muchísima demanda: Un ático con vistas espectaculares en una zona top puede generar una competencia feroz que dispare el precio.
  • Liquidaciones o herencias: Cuando hay que vender sí o sí en una fecha concreta y repartir el dinero de forma clara entre varias personas.

La gran ventaja es que tienes una fecha de venta cerrada y te aseguras el mejor precio que el mercado está dispuesto a pagar en ese preciso momento.

Tabla Comparativa: ¿Qué método te conviene más?

Para que veas las diferencias de un solo vistazo, aquí tienes una tabla comparativa.

Método de venta Velocidad estimada Precio obtenido (vs. mercado) Ideal para…
Venta tradicional 3 – 9 meses 100% (precio de mercado) Quienes no tienen prisa y quieren maximizar el beneficio.
Venta a un iBuyer 7 – 10 días 90% – 95% Vendedores que necesitan liquidez urgente y certeza total en la operación.
Venta directa a inversor 1 – 4 semanas 75% – 90% Propietarios de viviendas que necesitan una reforma integral y quieren una venta rápida.
Venta en subasta 1 – 2 meses Variable (puede superar el mercado) Inmuebles únicos, con alta demanda o en procesos de liquidación/herencias.

Como ves, no hay una opción mejor que otra en términos absolutos; todo depende de tus prioridades.

Sea cual sea el método que elijas, el mercado inmobiliario español sigue mostrando un gran dinamismo. De hecho, según el Observatorio Inmobiliario de BBVA Research, se espera que la venta de viviendas continúe al alza. Conocer estas alternativas te da el control para adaptar la venta a tus plazos y necesidades, no al revés.

Conclusión y Preguntas Frecuentes

Llegados a este punto, es normal que todavía tengas algunas preguntas rondando la cabeza. El proceso de vender una casa, y más cuando buscas hacerlo rápido, está lleno de pequeños detalles. Por eso, hemos juntado las dudas más habituales para darte respuestas claras y directas. Queremos que tengas la confianza que necesitas para dar los últimos pasos.

¿Cuánto se tarda de verdad en vender una casa en España?

Esta es la pregunta del millón. Aunque no hay una respuesta mágica que sirva para todos, los plazos han mejorado una barbaridad. Antes, lo normal era hablar de medias de 9 o 10 meses, pero si aplicas una buena estrategia (precio correcto, buena presentación y un marketing que funcione), puedes acortar ese tiempo de forma drástica.

Siendo realistas, para una venta rápida sin tener que recurrir a métodos exprés, el objetivo es cerrar todo en un plazo de entre 4 y 8 semanas. Este tiempo cuenta desde que publicas el anuncio hasta que firmas el contrato de arras, pasando por las visitas y la negociación de la oferta.

¿Qué es mejor: vender con una agencia o por mi cuenta?

La respuesta a esto depende de tres cosas: tu tiempo, tus conocimientos y, sobre todo, tus ganas de implicarte. Si decides vender por tu cuenta, te ahorras la comisión de la agencia, pero prepárate para una dedicación casi a tiempo completo. Tendrás que valorar la casa, hacer fotos que vendan, gestionar los anuncios, filtrar llamadas, organizar las visitas y, por supuesto, negociar.

Contratar a una buena agencia te quita todo ese peso de encima. Un agente que se mueva bien por tu zona conoce el mercado como la palma de su mano, ya tiene una lista de posibles compradores y sabe cómo apretar en la negociación para defender tu precio. Si tu prioridad es la velocidad y la tranquilidad, una agencia suele ser la apuesta más segura.

Piénsalo de esta forma: ¿cuánto vale tu tiempo y tu paz mental? A veces, la comisión de la agencia no es un gasto, sino una inversión directa en rapidez y eficacia.

¿Y qué pasa con los impuestos al vender mi casa?

Esta es una parte clave que no puedes pasar por alto, o te llevarás una sorpresa desagradable. Como vendedor, los principales impuestos que te tocan son:

  • La plusvalía municipal (IIVTNU): Este es un impuesto que cobra el ayuntamiento por el aumento de valor del terreno desde que lo compraste hasta que lo vendes. Una vez firmada la venta, tienes 30 días hábiles para pagarlo.
  • El IRPF por la ganancia patrimonial: Si vendes la casa por más dinero del que te costó, esa diferencia es una ganancia. Tendrás que declararla en tu Renta del año siguiente. El tipo a pagar varía entre el 19% y el 28%, dependiendo de cuánto hayas ganado.

Ojo, porque hay excepciones. Por ejemplo, si reinviertes todo el dinero en comprar otra vivienda habitual o si eres mayor de 65 años, podrías estar exento. Lo más inteligente es hablar con un asesor fiscal para que estudie tu caso y no dejes cabos sueltos.


En Trovimap, queremos que vender tu casa sea un proceso lo más sencillo y transparente posible. Por eso te damos herramientas gratuitas y fiables para que tomes siempre las mejores decisiones. Puedes empezar ahora mismo con una valoración online gratuita de tu vivienda y descubrir su precio de mercado en solo 2 minutos.