Comprar una casa es una de las decisiones financieras más importantes de tu vida, pero es crucial entender que el precio que ves en el anuncio es solo el punto de partida. Como regla general, y para que te hagas una primera idea, los gastos para escriturar una casa suelen añadir entre un 10% y un 12% al valor de compra. Tener este dinero extra bien calculado desde el principio es la clave para convertirte en propietario legal sin llevarte sorpresas por el camino.

Desvelando el coste real de escriturar tu nueva casa

Cuando te preguntas «cuánto cuesta escriturar una casa», en realidad estás hablando de una suma de varios gastos obligatorios. Son todos esos trámites necesarios para formalizar la compra y, lo más importante, poner la vivienda a tu nombre de manera oficial.

Piensa en ello como si compraras un coche. No solo pagas el vehículo en sí, ¿verdad? También tienes que hacer frente a la matriculación, el seguro y el impuesto de circulación para poder conducirlo legalmente. Con una casa, la lógica es muy parecida.

Agente entregando llaves de casa con escritura y costos a pareja feliz, simbolizando la compraventa de vivienda.

El proceso de escrituración es ese paso final que te da la tranquilidad y la seguridad jurídica de ser el dueño. Sin este trámite, aunque hayas pagado hasta el último céntimo, la propiedad no es tuya a ojos de la ley. Esto podría traerte problemas serios en el futuro si quisieras venderla, hacer una reforma importante o dejarla en herencia.

¿Quiénes participan en el proceso?

Para que todo el papeleo sea legal y quede bien atado, intervienen varias figuras clave. Cada una tiene una función específica y, por supuesto, un coste asociado. Si entiendes qué hace cada uno, verás por qué estos gastos no son un capricho, sino una necesidad para proteger tu inversión.

  • El Notario: Es un funcionario público que actúa como un árbitro imparcial. Su trabajo es dar fe de que el contrato de compraventa es totalmente legal y que tanto tú como el vendedor estáis de acuerdo en todo. Él redacta y autoriza la escritura pública, que es el documento estrella de toda la operación.
  • El Registrador de la Propiedad: Una vez firmada la escritura, entra en juego el registrador. Su misión es inscribir ese documento en el Registro de la Propiedad. Este paso es fundamental, porque hace pública tu titularidad y protege tus derechos frente a cualquiera, evitando que el anterior dueño pueda venderla dos veces, por ejemplo.
  • La Administración Pública: A través de Hacienda, se encarga de recaudar los impuestos que genera la compra. Esta suele ser la partida más grande de todos los gastos de escrituración.

En resumen: Escriturar no es un gasto opcional, sino una inversión en seguridad y tranquilidad. Es el único camino para garantizar que la casa que compras es tuya sin ninguna duda legal, protegiéndote de fraudes y de posibles deudas anteriores del vendedor.

A lo largo de esta guía, vamos a desglosar cada uno de estos costes con ejemplos claros y prácticos para que no se te escape nada. Nuestro objetivo es que, cuando termines de leer, tengas una idea muy precisa del dinero que necesitas tener ahorrado.

Una buena planificación es el primer paso para una compra exitosa. Para ello, es fundamental conocer el valor real de la vivienda que te interesa. En Trovimap puedes encontrar herramientas que te ayudarán a tomar la mejor decisión con datos en la mano.

Costes fijos: Notaría, Registro y Gestoría

Cuando te pones a calcular cuánto cuesta escriturar una casa, verás que, más allá de los impuestos, hay tres costes fijos que son la base de todo el proceso. Son los que garantizan la seguridad jurídica de tu compra.

Piensa en ellos como los tres pilares de tu nueva propiedad: la notaría, el registro y la gestoría. Cada uno juega un papel fundamental para que la compra sea legal, transparente y, sobre todo, para que no te lleves un susto en el futuro.

Estos gastos no son tan elevados como los impuestos, pero es crucial que los tengas fichados en tu presupuesto desde el minuto uno. Son los que convierten un apretón de manos en un derecho de propiedad con todas las de la ley.

El papel del notario y sus honorarios

El notario es el primer profesional clave con el que te toparás. Imagínatelo como un árbitro imparcial, un experto legal que se asegura de que todo se haga correctamente. Su misión es dar fe pública de que tú y el vendedor habéis llegado a un acuerdo.

Su tarea principal es redactar la escritura pública de compraventa. Este documento es la «biblia» de la operación: detalla quién vende, quién compra, describe la vivienda al milímetro, el precio pactado y si el piso tiene alguna carga o deuda pendiente.

Lo bueno es que los honorarios del notario, que se llaman aranceles, están regulados por el Estado. Esto significa que no pueden cobrar lo que les dé la gana. La tarifa es oficial y se calcula, sobre todo, en función del valor del inmueble. Aunque tienen un pequeño margen para hacer algún descuento, la diferencia entre una notaría y otra suele ser mínima.

Ejemplo práctico para que te hagas una idea: Para una vivienda de 200.000 €, lo normal es que los honorarios del notario se muevan en una horquilla de entre 600 € y 1.000 €. Este importe puede variar un poco si la escritura es muy larga o si pides más copias de las habituales.

La importancia del Registro de la Propiedad

Vale, ya has firmado ante notario. ¿Y ahora qué? El siguiente paso, y es crucial, es inscribir esa escritura en el Registro de la Propiedad. Este trámite es lo que te convierte, a ojos de la ley y del mundo entero, en el único y verdadero dueño de la vivienda.

El Registro es como el «libro de familia» de los inmuebles. Inscribir tu casa ahí es como registrar a un nuevo miembro de la familia: se hace público y oficial que esa propiedad es tuya. Es un escudo potentísimo que te protege de fraudes (imagina que el antiguo dueño intenta venderla otra vez) o de deudas ocultas que pudiera tener el vendedor.

Igual que los notarios, los registradores también tienen sus aranceles regulados por ley, que se calculan sobre el precio de la vivienda que figura en la escritura. Si quieres entender mejor por qué este paso es tan vital, échale un ojo a nuestra guía sobre el registro de una propiedad y todo lo que debes saber.

La gestoría: un aliado opcional pero muy recomendable

El último coste de este trío es la gestoría. A diferencia de la notaría y el registro, que son obligatorios, contratar una gestoría es totalmente opcional. Ahora bien, es muy, muy recomendable, sobre todo si es tu primera compra o si quieres ahorrarte tiempo y dolores de cabeza.

Una gestoría se ocupa de todo el papeleo que viene después de la firma. Se convierte en tu mejor amigo para:

  • Liquidar los impuestos: Calculan y pagan los impuestos por ti, asegurándose de que todo esté en plazo y forma.
  • Inscribir en el Registro: Llevan la escritura al Registro y se encargan de todo el proceso hasta que la casa está oficialmente a tu nombre.
  • Otros trámites: Pueden gestionar los cambios de titularidad de los suministros (luz, agua) o en el catastro, por ejemplo.

Aquí sí que hay libertad de precios. El coste de una gestoría no está regulado, así que puedes (y debes) comparar presupuestos. Por lo general, sus honorarios se mueven entre los 300 € y los 500 €. Para mucha gente, es una pequeña inversión que te da la tranquilidad de que todo se cierra correctamente y sin fallos.

Entendiendo los impuestos: el mayor coste de la operación

Cuando te pones a calcular cuánto cuesta escriturar una casa, enseguida te das cuenta de que hay una partida que se lleva la mayor parte del presupuesto: los impuestos. Es, con diferencia, el mayor desembolso que harás después del precio de la vivienda.

Piensa en los impuestos como el peaje que pagas al Estado para formalizar el cambio de propietario. La cantidad a pagar no es la misma para todos y depende de dos factores clave que lo cambian todo: si estás comprando una casa nueva directamente al promotor o una de segunda mano a un particular.

Además, entra en juego un segundo factor muy importante: la comunidad autónoma donde está la casa. Cada región tiene la potestad de fijar sus propios tipos impositivos, lo que puede suponer una diferencia de miles de euros en el coste final.

El impuesto clave en viviendas de segunda mano: el ITP

Si la casa que te interesa ya ha tenido un dueño anterior, el impuesto estrella es el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP). Este tributo se paga una sola vez y su importe sale de aplicar un porcentaje sobre el valor de compraventa que figura en la escritura.

Y aquí es donde la geografía importa, y mucho. El tipo general del ITP varía enormemente de una comunidad a otra, moviéndose en una horquilla que va, por lo general, del 4% al 10%.

Ejemplo claro para ver la diferencia: Imagina que compras una casa de 200.000 €.

  • En Madrid: Se aplica un tipo general del 6%. Pagarías 12.000 € de ITP.
  • En Cataluña o la Comunidad Valenciana: El tipo general es del 10%. Para la misma casa, el impuesto se dispararía a 20.000 €.
  • En Andalucía: El tipo es del 7% (desde la última reforma fiscal), lo que supondría un pago de 14.000 €.

La ubicación de tu futura casa tiene un impacto directo y muy potente en tu presupuesto. La diferencia entre comprar en una comunidad u otra puede ser el equivalente a la reforma de la cocina o incluso a la compra de un coche nuevo.

Un dato revelador es cómo los impuestos dominan el coste total. En compras de segunda mano, el ITP puede representar hasta el 90% del desembolso extra que debes hacer. Por ejemplo, con un precio medio por metro cuadrado de 1.728 euros, una casa de 100 m² (172.800 euros) en Andalucía (ITP al 7%) generaría un impuesto de unos 12.096 euros. Puedes consultar más datos sobre el mercado inmobiliario y sus costes según los notarios.

Es fundamental que investigues bien el tipo impositivo de tu comunidad. Además, muchas regiones ofrecen tipos reducidos de ITP para colectivos como jóvenes menores de 35 años, familias numerosas o personas con discapacidad. Si quieres profundizar en este tributo, te recomendamos leer nuestro artículo sobre el ITP o Impuesto de Transmisiones Patrimoniales.

Los impuestos en viviendas de obra nueva: IVA y AJD

¿Y si te decides por una vivienda a estrenar, comprada directamente al promotor? En este caso, el panorama fiscal cambia por completo. Aquí no pagas ITP, sino dos impuestos diferentes que se suman.

  1. El Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA): El más conocido por todos. Para la compra de vivienda nueva, el tipo de IVA es del 10% en casi toda España (un 4% si se trata de Viviendas de Protección Oficial). Este porcentaje es fijo a nivel nacional, salvo en Canarias, donde se aplica el IGIC (Impuesto General Indirecto Canario), que es del 7%.
  2. El Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (AJD): Este es el gran olvidado, pero también suma un buen pellizco. Grava los documentos notariales que se inscriben en el registro, como la escritura de compraventa. Y aquí, de nuevo, cada comunidad autónoma decide su propio tipo, que suele oscilar entre el 0,5% y el 1,5%.

Volviendo al ejemplo de la casa de 200.000 €:

  • IVA (10%): Pagarías 20.000 €.
  • AJD: Si compras en Madrid (0,75%), sumarías 1.500 €. Si lo haces en Cataluña (1,5%), serían 3.000 €.

En total, para una vivienda nueva de 200.000 €, los impuestos serían 21.500 € en Madrid y 23.000 € en Cataluña. Como ves, aunque el IVA es fijo, el AJD vuelve a introducir diferencias territoriales importantes en la factura fiscal final.

Cálculos reales: ¿cuánto pagarás según el precio de la vivienda?

La teoría está muy bien, pero para entender de verdad cuánto cuesta escriturar una casa, no hay nada como ponerle números. Vamos a la práctica: hemos desglosado todos los costes para tres escenarios de precios muy comunes, comparando siempre qué pasa si compras una vivienda de segunda mano frente a una de obra nueva.

Para que los cálculos sean claros, tomaremos como referencia la Comunidad de Madrid, donde el ITP es del 6% y el AJD es del 0,75%. Ojo, que estos impuestos pueden cambiar bastante en otras comunidades autónomas. Los gastos de notaría, registro y gestoría son estimaciones medias del mercado.

Escenario 1: Vivienda de 150.000 €

Imagina que encuentras ese primer piso perfecto por 150.000 €, una cifra muy habitual para empezar en muchas ciudades españolas. Veamos cómo se traduce esto en gastos de escrituración.

Si compras de segunda mano:

  • Notaría: Unos 650 €.
  • Registro de la Propiedad: Sobre los 450 €.
  • Gestoría (si la necesitas): Alrededor de 350 €.
  • Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) al 6%: 150.000 € x 0,06 = 9.000 €.

En total, para este piso de segunda mano, tendrías que sumar unos 10.450 € al precio de compra.

Si es de obra nueva:

  • Notaría: Aproximadamente 650 €.
  • Registro de la Propiedad: Unos 450 €.
  • Gestoría (opcional): Cerca de 350 €.
  • IVA al 10%: 150.000 € x 0,10 = 15.000 €.
  • Actos Jurídicos Documentados (AJD) al 0,75%: 150.000 € x 0,0075 = 1.125 €.

Aquí la suma asciende a 17.575 €.

La diferencia es clara: Para el mismo precio, la obra nueva te exige un desembolso inicial de más de 7.000 € extra solo en impuestos. Es un factor clave que puede condicionar tu búsqueda.

Escenario 2: Vivienda de 250.000 €

Subamos un escalón. Pongamos que buscas algo más grande o en una zona mejor, con un presupuesto de 250.000 €. Los costes fijos como notaría y registro suben un poco, pero donde de verdad se nota el salto es en los impuestos.

Si compras de segunda mano:

  • Notaría: Cerca de 850 €.
  • Registro de la Propiedad: Sobre los 600 €.
  • Gestoría (opcional): Unos 400 €.
  • Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) al 6%: 250.000 € x 0,06 = 15.000 €.

En total, necesitarías tener ahorrados unos 16.850 € para cubrir todos los trámites.

Si es de obra nueva:

  • Notaría: Cerca de 850 €.
  • Registro de la Propiedad: Unos 600 €.
  • Gestoría (opcional): Alrededor de 400 €.
  • IVA al 10%: 250.000 € x 0,10 = 25.000 €.
  • Actos Jurídicos Documentados (AJD) al 0,75%: 250.000 € x 0,0075 = 1.875 €.

El total para esta vivienda a estrenar se dispara a 28.725 €.

Como ves, la combinación de IVA y AJD casi siempre supone un pellizco mayor sobre el precio de compra que el ITP, lo que encarece notablemente el desembolso inicial.

Escenario 3: Vivienda de 400.000 €

Vamos con el último ejemplo: una vivienda de mayor valor, por ejemplo, 400.000 €. En este nivel de precios, los gastos de escrituración se convierten en una cifra muy seria que exige una planificación financiera milimétrica.

Si compras de segunda mano:

  • Notaría: Alrededor de 1.000 €.
  • Registro de la Propiedad: Unos 750 €.
  • Gestoría (opcional): Cerca de 500 €.
  • Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) al 6%: 400.000 € x 0,06 = 24.000 €.

El coste total de los trámites se iría a 26.250 €.

Si es de obra nueva:

  • Notaría: Alrededor de 1.000 €.
  • Registro de la Propiedad: Unos 750 €.
  • Gestoría (opcional): Sobre los 500 €.
  • IVA al 10%: 400.000 € x 0,10 = 40.000 €.
  • Actos Jurídicos Documentados (AJD) al 0,75%: 400.000 € x 0,0075 = 3.000 €.

El desembolso para esta vivienda nueva se dispara hasta los 45.250 €.

Tabla comparativa de costes de escrituración

Para que tengas toda la información de un solo vistazo, hemos preparado esta tabla comparativa que resume los cálculos anteriores.

Precio vivienda Concepto Coste segunda mano (ej. Madrid) Coste obra nueva (ej. Madrid) Total estimado
150.000€ Notaría, Registro, Gestoría 1.450 € 1.450 €
Impuestos (ITP vs IVA+AJD) 9.000 € 16.125 €
Total 10.450 € 17.575 € 10%-12% del precio
250.000€ Notaría, Registro, Gestoría 1.850 € 1.850 €
Impuestos (ITP vs IVA+AJD) 15.000 € 26.875 €
Total 16.850 € 28.725 € 10%-12% del precio
400.000€ Notaría, Registro, Gestoría 2.250 € 2.250 €
Impuestos (ITP vs IVA+AJD) 24.000 € 43.000 €
Total 26.250 € 45.250 € 10%-12% del precio

Como demuestran estos ejemplos, a medida que el precio de la vivienda sube, la brecha de costes entre segunda mano y obra nueva se agranda. El primer paso para hacer estos cálculos con precisión es conocer el valor real de la casa que te interesa; herramientas como la valoración de viviendas de Trovimap te darán una base muy fiable. Con estos números en mente, podrás planificar tus ahorros y buscar en el portal de Trovimap con un presupuesto mucho más aterrizado y sin sorpresas.

Si pides una hipoteca, la cuenta sube: estos son los gastos extra

Para la inmensa mayoría, comprar una casa va de la mano de pedir una hipoteca. Si es tu caso, prepárate, porque el proceso de escrituración se desdobla. No solo firmarás la escritura de compraventa; justo antes o después, firmarás la del préstamo hipotecario. Y aunque parezcan trámites que van en paralelo, la realidad es que la hipoteca introduce una serie de costes nuevos que tienes que tener muy controlados en tu presupuesto.

Por suerte, una ley de 2019 cambió las reglas del juego y le dio un respiro importante al comprador. Antes de esa fecha, casi todos los gastos de formalizar la hipoteca caían de tu lado. Ahora, la ley obliga al banco a asumir la mayor parte.

Mano sosteniendo una llave junto a un documento de préstamo hipotecario, una calculadora y una casa en miniatura.

Esto quiere decir que los gastos de notaría, registro y gestoría que se generan únicamente por el préstamo hipotecario los paga el banco. Es un alivio considerable, no nos vamos a engañar, pero ojo, no te confíes. Hay un gasto clave que sigue siendo cosa tuya.

La tasación de la vivienda: el coste que sí o sí te toca a ti

El único gasto de la hipoteca que la ley te asigna como comprador es la tasación de la vivienda. Este paso es absolutamente ineludible si pides financiación. ¿La razón? El banco necesita saber de forma objetiva cuánto vale la casa que va a usar como garantía del préstamo.

Piensa en la tasación como una especie de «ITV» del inmueble. Un arquitecto o técnico cualificado, de una sociedad de tasación homologada por el Banco de España, visita la propiedad, la mide, analiza su estado, su ubicación y un montón de factores más para emitir un informe oficial con su valor de mercado.

Este informe es vital por dos motivos:

  1. Para el banco: Es la base sobre la que decide cuánto dinero te va a prestar. Lo normal es que las entidades te concedan hasta el 80% del valor más bajo entre el precio de compra y el valor de tasación.
  2. Para ti: Te da una segunda opinión, profesional e independiente, sobre el valor de la casa. Te sirve para confirmar si el precio que vas a pagar es justo.

¿Cuánto cuesta una tasación? El precio de una tasación no está regulado. Depende de la empresa que elijas, del tipo de vivienda y de su tamaño. Como referencia, prepárate para pagar entre 300 € y 600 € por este informe.

Otros posibles costes escondidos en la hipoteca

Aunque la tasación es el gasto principal que te corresponde, hay otros costes que pueden aparecer en la letra pequeña de la oferta del banco. El más conocido es la comisión de apertura.

Esta comisión no es más que un porcentaje sobre el total del préstamo que el banco te cobra por el estudio y la gestión de la hipoteca. Es una práctica cada vez menos común, pero todavía hay bancos que la aplican. Suele moverse entre el 0,5% y el 1,5% del capital que pides. Para una hipoteca de 150.000 €, esto podría suponer un desembolso extra de entre 750 € y 2.250 €.

Por eso, cuando compares hipotecas, no te quedes solo en el tipo de interés. Pide siempre la Ficha de Información Precontractual (FIPRE) y búscala. Si quieres empezar a jugar con los números y ver cómo estos gastos afectan a la cuota mensual, te vendrá de perlas usar un simulador de hipoteca online. Es una herramienta súper útil para planificar con antelación.

Cómo ahorrar en los gastos de la escritura

Muchos de los costes al escriturar una vivienda vienen marcados por ley o apenas tienen margen, pero eso no significa que no puedas meter la tijera. Siempre hay huecos para optimizar el presupuesto y que el desembolso final duela un poco menos. La clave está en saber dónde comparar, qué ayudas existen y cómo una buena negociación al principio puede generar un efecto dominó en todos los gastos.

Creer que la cifra final de los gastos es inamovible es un error bastante común. Con la información adecuada y un poco de iniciativa, puedes rascar cientos, e incluso miles de euros. Y ese dinero viene de perlas para amueblar tu nuevo hogar o, simplemente, para tener un colchón de tranquilidad.

Compara precios y busca bonificaciones

El primer sitio donde puedes empezar a recortar es en los servicios con precios libres. Mientras que los aranceles de notarios y registradores son prácticamente idénticos vayas donde vayas, con la gestoría la historia es otra.

  • Pide varios presupuestos de gestoría: Este servicio no es obligatorio y sus honorarios no están regulados. No te cortes y contacta con al menos tres gestorías distintas para comparar lo que te cobran. Te sorprendería saber que la diferencia puede llegar a los 150 € o 200 € por hacer exactamente el mismo papeleo.
  • Investiga las ayudas fiscales de tu comunidad: Aquí es donde está el verdadero potencial de ahorro. Muchas comunidades autónomas tienen tipos de ITP reducidos para ciertos grupos. Averigua si cumples los requisitos para alguna de estas bonificaciones:
    • Compradores menores de 35 años.
    • Familias numerosas.
    • Personas con discapacidad reconocida.
    • Compra de Viviendas de Protección Oficial (VPO).

Un ejemplo de ahorro real: Si un joven compra una vivienda de 200.000 € en Andalucía, en lugar de pagar el 7 % de ITP (14.000 €), podría acogerse al tipo superreducido del 3,5 %, pagando solo 7.000 €. ¡Es un ahorro directo de 7.000 € en toda regla!

Negocia el precio de compra para bajar los impuestos

Suena obvio, pero a veces se nos pasa el impacto tan directo que tiene el precio de la casa sobre los impuestos. Cada euro que consigas bajarle al vendedor en la negociación es un euro sobre el que no tendrás que pagar ni ITP ni IVA.

Una negociación potente empieza por saber qué terreno pisas. Usar una herramienta de valoración online de viviendas te da un precio de mercado objetivo y te carga de argumentos para defender tu oferta. Si sabes que una casa está un 5 % por encima de su valor real, tienes una base muy sólida para negociar una rebaja.

Conocer el valor real es crucial, sobre todo en un mercado donde el acceso a la vivienda se está poniendo cada vez más cuesta arriba. Datos recientes del notariado muestran que la participación de los jóvenes como compradores ha caído del 22,5 % al 9,6 %, mientras que la demanda extranjera no para de crecer. Esto empuja los precios hacia arriba, por lo que es vital saber los costes reales antes de firmar nada. Si quieres saber más sobre los precios reales por comunidad, puedes consultar el portal estadístico del notariado.

En Trovimap, no solo te ayudamos a encontrar tu futuro hogar, sino que también te damos las herramientas para que tomes las mejores decisiones y ahorres dinero por el camino.

Conclusión y Preguntas Frecuentes

Llegados a este punto, la idea principal debe estar clara: el precio que ves en el portal inmobiliario es solo el principio. La regla de oro es reservar entre un 10% y un 12% adicional para cubrir todos los gastos de escrituración e impuestos. Una planificación financiera sólida, basada en estos cálculos, es la mejor garantía para que el proceso de compra sea un éxito y no una fuente de estrés.

Para que no te quede ninguna duda, aquí respondemos a las preguntas más habituales.

¿Quién elige al notario en una compraventa?

La ley es tajante en esto: el derecho a elegir notario lo tiene siempre la parte que va a pagar la mayor parte de sus honorarios. Y en una compraventa, esa persona eres tú, el comprador. Aunque es común que el vendedor o la inmobiliaria te sugieran uno, la decisión final es tuya.

¿Puedo pagar los impuestos a plazos?

Por norma general, no. Los impuestos como el ITP o el IVA + AJD deben liquidarse de una sola vez en un plazo de 30 días hábiles desde la firma de la escritura. Existen excepciones muy raras bajo condiciones económicas estrictas, pero lo habitual es que debas hacer el pago completo.

¿Qué pasa si el precio de compra es menor que el valor de referencia de Hacienda?

¡Mucho cuidado con esto! Si el precio que pagas es inferior al valor de referencia catastral que tiene Hacienda para ese inmueble, te reclamarán los impuestos calculados sobre su valor, no sobre el que tú pagaste. Consulta siempre este valor antes de firmar para evitar sorpresas desagradables.

¿Cuánto tiempo se tarda en tener las escrituras a mi nombre?

Desde que firmas ante notario hasta que tienes la escritura definitiva inscrita en el Registro de la Propiedad, el proceso suele tardar entre 45 y 90 días. Este tiempo incluye la liquidación de impuestos y los trámites en el Registro.


En Trovimap, queremos que te enfrentes a la compra de tu casa con toda la información y la máxima tranquilidad. Entender bien los gastos es, sin duda, el primer gran paso para tomar una decisión acertada. Te invitamos a usar nuestras herramientas para valorar la vivienda que te interesa y, por supuesto, a encontrar tu futuro hogar en nuestro portal Trovimap.