Dar el salto y comprar una casa es, sin duda, una de las decisiones más importantes de tu vida. Pero que sea importante no significa que tenga que ser un quebradero de cabeza. Esta guía te servirá de mapa para que empieces con buen pie y entiendas de forma sencilla los requisitos para comprar una casa.
Los requisitos para comprar una casa en España se pueden resumir en tres puntos clave: tener toda tu documentación personal en regla, demostrar que eres solvente para que el banco te conceda una hipoteca y, por supuesto, contar con ahorros suficientes. Estos ahorros deben cubrir tanto la entrada como los gastos, que juntos suelen rondar el 30% del valor de la vivienda. Con un poco de planificación, verás que el proceso es mucho más sencillo de lo que parece.
Tus primeros pasos para comprar una casa
Imagina a Ana y Carlos, una pareja que sueña con tener su primer hogar. Su primer impulso, como el de muchos, es lanzarse a ver pisos sin parar. Pero, un momento. Hacen una pausa y deciden hacer algo mucho más inteligente: analizar primero su propia situación económica. Este es el paso cero, el más crucial de todos.

1. Define tu presupuesto real
Antes de que te enamores perdidamente de una casa que se escapa de tus posibilidades, tienes que ser honesto contigo mismo y saber cuál es tu capacidad de compra real. Hoy en día, hay herramientas online fantásticas que te ayudan a poner los pies en la tierra.
Un simulador de hipotecas es tu mejor amigo en esta fase. Te permite jugar con tus ingresos, ahorros y gastos para darte una cifra bastante aproximada de la hipoteca que podrías conseguir y, sobre todo, de la cuota mensual que te quedaría. Es un ejercicio de realismo que te da una visión clara y objetiva de hasta dónde puedes llegar.
2. Evalúa tu capacidad de ahorro
Ahora toca echar un vistazo a la cuenta de ahorros. Para comprar una vivienda no basta con tener para la entrada, que normalmente es el 20% del precio que el banco no te va a financiar. También necesitas un colchón extra para los gastos e impuestos de la compraventa, que suelen sumar entre un 10% y un 15% adicional.
Un ejemplo práctico: Si Ana y Carlos quieren comprar un piso de 200.000 €, necesitarán unos 40.000 € para la entrada (el 20%) y, además, entre 20.000 € y 30.000 € para los gastos. En total, deberían tener ahorrados entre 60.000 € y 70.000 € para afrontar la operación con total tranquilidad.
3. Reúne tu documentación inicial
Tener los papeles básicos a mano desde el minuto uno te ahorrará un montón de estrés y acelerará todo el proceso cuando encuentres la casa de tus sueños. Los bancos y las agencias te pedirán ciertos documentos para comprobar tu identidad y tu solvencia. Ve preparando una carpeta con lo siguiente:
- Documento de identidad: Tu DNI o NIE en vigor. Es lo primero que te pedirán.
- Contrato de trabajo: Para demostrar tu estabilidad laboral.
- Últimas nóminas: Generalmente, te pedirán las tres más recientes para ver tus ingresos.
- Declaración de la renta: La última declaración del IRPF es como una radiografía de tu situación fiscal anual.
Tener esta documentación lista te dará una ventaja enorme. El objetivo de estos primeros pasos es que ganes claridad y confianza. Verás que, con una buena planificación, puedes convertir este gran proyecto en una experiencia positiva y emocionante. Con un presupuesto claro y los papeles en orden, ya estás más que preparado para empezar a buscar tu futuro hogar.
La documentación esencial que necesitarás reunir
Con el presupuesto claro y los ahorros listos, llega el momento de ponerse con el papeleo. Piensa en esta fase como si estuvieras preparando la maleta para el viaje de tu vida: tener cada documento en orden es lo que te abrirá las puertas de tu futura casa sin ningún contratiempo. Aunque suene a burocracia pura y dura, en realidad es una lista de tareas bastante asumible si sabes qué necesitas y dónde conseguirlo.

Cada papel cumple una función clave, desde identificarte como comprador hasta confirmar que la vivienda está libre de problemas. Vamos a desglosarlos uno a uno para que no se te escape nada.
Tu identificación personal: DNI o NIE
Lo primero y más básico es el documento que acredita quién eres. Si eres ciudadano español, asegúrate de tener tu Documento Nacional de Identidad (DNI) en vigor. Parece una obviedad, pero comprueba la fecha de caducidad; un DNI caducado puede paralizar cualquier trámite en seco.
Si eres extranjero, tu documento estrella será el Número de Identificación de Extranjero (NIE). Este número es imprescindible para casi cualquier operación económica en España, como abrir una cuenta bancaria o, por supuesto, comprar una propiedad. Los requisitos para comprar una casa para no residentes son muy claros en este sentido. De hecho, según datos recientes, el 14% de las viviendas vendidas en el país fueron adquiridas por extranjeros, lo que demuestra la importancia del NIE en el mercado actual.
La radiografía de la vivienda: la nota simple
Imagina que pudieras ver el historial médico completo de la casa que te interesa. Pues eso es, en esencia, la Nota Simple Informativa que emite el Registro de la Propiedad. Este documento es absolutamente vital porque te ofrece una radiografía completa y actualizada del inmueble.
La Nota Simple te confirma quién es el propietario real de la vivienda y, lo más importante, si tiene deudas, hipotecas pendientes (cargas) o cualquier tipo de limitación legal que pudiera afectarte como nuevo dueño.
Pedirla es un paso que no te puedes saltar bajo ningún concepto, ya que te protege de sorpresas muy desagradables. Es la mejor manera de asegurarte de que compras una propiedad «sana» y sin problemas ocultos. Si quieres entender mejor qué significa cada apartado, te recomendamos aprender todo lo que necesitas saber sobre la nota simple en nuestro artículo.
Otros documentos importantes de la propiedad
Además de tu identificación y la nota simple, hay otros papeles relacionados con la vivienda que el vendedor debe entregarte. Estos documentos certifican que todo está en regla desde el punto de vista administrativo y legal. Aquí tienes los imprescindibles:
- Certificado de Eficiencia Energética: Es obligatorio por ley y califica la vivienda en una escala de la A (más eficiente) a la G (menos). Te dará una idea muy clara de cuánto podrías gastar en calefacción o aire acondicionado.
- Último recibo del IBI: El Impuesto sobre Bienes Inmuebles es un tributo municipal anual. Este recibo demuestra que el vendedor está al día con sus obligaciones fiscales y que no te llevarás una deuda con el ayuntamiento como regalo de bienvenida.
- Cédula de habitabilidad o Licencia de Primera Ocupación: Acredita que la vivienda cumple las condiciones mínimas para ser habitada legalmente.
- Certificado de estar al corriente de pago con la comunidad: Si compras un piso, este documento prueba que no hay derramas ni cuotas pendientes con la comunidad de propietarios. ¡Nadie quiere heredar las deudas del vecino!
Reunir toda esta documentación puede parecer tedioso, lo sabemos. Pero créenos, es la mejor garantía de que estás haciendo una inversión segura y completamente transparente.
Cómo cumplir los requisitos financieros de la hipoteca
Una vez tienes todos los papeles en orden, llega el momento de hablar de dinero. Piensa que el banco es como un socio inversor en tu proyecto de vida; antes de dar el paso, necesita estar completamente seguro de que eres un candidato fiable. Entender qué es lo que buscan y cómo presentar tu perfil financiero es, sin duda, uno de los requisitos para comprar una casa más decisivos de todo el proceso.
Aquí vamos a desmitificar las cifras y a enseñarte a «hablar el idioma del banco» para que tu solicitud de hipoteca llegue a buen puerto.
La regla de oro: los ahorros del 20% más el 10%
Seguro que has oído mil veces la famosa regla del «20 más 10». No es ningún mito urbano, es la base sobre la que se apoya prácticamente cualquier compra financiada en España. Vamos a desglosarla para que no quede ninguna duda:
- El 20% para la entrada: Por norma general, los bancos financian hasta el 80% del valor de tasación o del precio de compra de la vivienda (siempre eligen el importe más bajo de los dos). El 20% que falta, lo que conocemos como la entrada, tienes que ponerlo tú directamente de tus ahorros.
- El 10%-15% para gastos e impuestos: Pero eso no es todo. Además de la entrada, necesitas un colchón extra para cubrir todos los costes que lleva asociada la compra: impuestos (ITP o IVA), notaría, registro de la propiedad, gestoría…
Esto significa que, en la práctica, necesitas tener ahorrado cerca del 30% del valor de la casa para poder arrancar el proceso con ciertas garantías de éxito.
Veamos un ejemplo práctico que lo deja todo mucho más claro. Imagina que encuentras el piso de tus sueños por 200.000 €.
Para que te hagas una idea de los números, aquí tienes un desglose rápido de los ahorros que necesitarías tener preparados:
| Concepto | Porcentaje estimado | Cantidad en euros (€) |
|---|---|---|
| Entrada (no financiada por el banco) | 20% | 40.000 € |
| Gastos e impuestos (aprox.) | 10% | 20.000 € |
| Total de ahorros necesarios | ~30% | 60.000 € |
Saber esto desde el principio te ayuda a marcarte un objetivo de ahorro realista y, sobre todo, a centrar tu búsqueda en viviendas que de verdad se ajustan a tu capacidad financiera.
Qué significa ser solvente para el banco
Tener los ahorros es la primera parte de la ecuación. La segunda, igual de importante, es demostrar solvencia. Es decir, tu capacidad para devolver el préstamo cada mes sin ahogarte. El banco va a analizar tu perfil basándose en tres pilares clave.
- Estabilidad laboral: Buscan ingresos estables y predecibles. Un contrato indefinido con algo de antigüedad es el escenario ideal, porque transmite mucha seguridad. Si eres autónomo, prepárate para presentar las declaraciones de impuestos de los últimos años; querrán ver que tu negocio es sólido.
- Historial crediticio limpio: Tu comportamiento financiero del pasado dice mucho de ti. El banco revisará si tienes otras deudas pendientes o si tu nombre aparece en algún fichero de morosidad como ASNEF. Estar en una de estas listas suele ser motivo de denegación casi automática.
- Capacidad de endeudamiento: Aquí aplican la «regla del 35%». Significa que la cuota mensual de tu futura hipoteca (sumada a cualquier otro préstamo que tengas) no debería superar el 30-35% de tus ingresos netos mensuales. Es una medida de protección, tanto para ellos como para ti, que asegura que podrás vivir con holgura después de pagar el préstamo.
La capacidad económica es un requisito fundamental para comprar una vivienda en España. Tienes que demostrar que tienes ingresos estables y ahorros suficientes para la entrada. Según datos del INE, el precio medio de la vivienda no ha parado de subir, lo que significa que para un piso de 80 m² con un coste medio de 210.800 €, la entrada necesaria rondaría los 42.160 €, y a eso todavía habría que sumarle los gastos.
Un buen perfil financiero no se construye de la noche a la mañana. Es el resultado de una planificación a medio plazo, un buen control de gastos y un historial de pagos impecable.
Para conocer en detalle todos los pasos y documentos que necesitas para que el banco te dé el «sí, quiero», te recomendamos explorar nuestra guía completa sobre todo lo que necesitas para conseguir una hipoteca. Cumplir estos requisitos financieros te posiciona como un candidato ideal, aumentando enormemente tus probabilidades de éxito.
Entendiendo los impuestos y gastos de la compraventa
Cuando te pones a hacer números para comprar una casa, es muy fácil quedarse solo con el precio de venta. Pero ojo, ese es solo el punto de partida. La realidad es que a ese importe hay que sumarle una serie de gastos e impuestos que son tan inevitables como importantes. Conocerlos de antemano te evitará sustos y te permitirá planificar con cabeza.
Piénsalo como si compraras un coche: una cosa es lo que cuesta el vehículo y otra muy distinta lo que terminas pagando después de sumar el seguro, la matriculación y demás. Con una vivienda, la lógica es la misma. Estos costes extra suelen moverse entre un 10% y un 15% del valor de la propiedad, una cantidad considerable que debes tener cubierta con tus ahorros.
El gran dilema fiscal: IVA o ITP
El impuesto más importante que vas a pagar dependerá de un factor clave: si la vivienda es nueva o de segunda mano. Esta diferencia no es un detalle menor, porque afecta directamente a tu bolsillo.
- Vivienda nueva (IVA): Si le compras la casa directamente al promotor, es decir, eres su primer dueño, te toca pagar el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA). A nivel nacional, el tipo general es del 10%. Para que te hagas una idea, en una vivienda de 250.000 €, esto supone un desembolso extra de 25.000 €.
- Vivienda de segunda mano (ITP): Si la casa ya ha tenido dueños antes, el impuesto que se aplica es el de Transmisiones Patrimoniales (ITP). Aquí la cosa se complica un poco, porque su gestión depende de cada comunidad autónoma, y los porcentajes cambian bastante de una región a otra.
El Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) puede ir desde el 4% en algunas zonas del País Vasco hasta el 10% en Cataluña o la Comunidad Valenciana. Esta horquilla puede suponer miles de euros de diferencia en la misma operación, dependiendo solo de dónde esté la propiedad.
Herramientas como Trovimap son perfectas para explorar propiedades por toda España, permitiéndote comparar no solo precios de venta, sino también tener en cuenta cómo estos impuestos regionales influyen en el coste final de tu inversión.
Otros gastos que no puedes olvidar
Más allá del gran impuesto (IVA o ITP), hay otros tres costes que siempre aparecen en la operación: la notaría, el registro y la gestoría. Aunque son cantidades menores, están regulados por ley y es fundamental tenerlos en el radar.
- Gastos de notaría: El notario es quien da fe pública de la compraventa y redacta la escritura. Sus honorarios, conocidos como aranceles, están fijados por el Estado y suelen rondar entre el 0,2% y el 0,5% del precio del inmueble.
- Registro de la Propiedad: Inscribir la escritura a tu nombre es el paso que te convierte, oficialmente, en el propietario legal de la vivienda. Este trámite también tiene unos aranceles regulados que suelen estar entre el 0,1% y el 0,25% del precio.
- Gastos de gestoría: Si vas a pedir una hipoteca, lo normal es que el banco contrate una gestoría para que se encargue de todo el papeleo, como liquidar los impuestos e inscribir la escritura. Este servicio te puede costar entre 300 y 500 euros.
Ejemplo práctico: un piso en Madrid
Para que todo esto quede más claro, vamos a poner un caso real. Imagina que compras un piso de segunda mano en Madrid por 250.000 €. En esta comunidad, el ITP general es del 6%.
- ITP (6%): 15.000 €
- Notaría (aprox. 0,4%): 1.000 €
- Registro (aprox. 0,2%): 500 €
- Gestoría: 400 €
El total de gastos adicionales asciende a 16.900 €. Si a esto le sumamos la entrada del 20% (50.000 €), necesitarías tener ahorrados casi 67.000 € para poder cerrar la operación.
Para profundizar más en cada uno de estos conceptos, te recomendamos echar un vistazo a nuestra guía detallada sobre los gastos asociados a la compra de una casa. Entender bien estos números es la clave para planificar tu compra sin agobios.
Los pasos legales desde el acuerdo hasta la entrega de llaves
Ya has pasado la fase de los números, la documentación y los impuestos. Tienes la financiación prácticamente atada y has encontrado la casa perfecta. ¡Enhorabuena! Ahora empieza la recta final, una serie de pasos legales que van a formalizar la compra y te llevarán al momento que tanto esperas: la entrega de llaves.
Este último tramo es clave para asegurarte de que todo se cierra de forma segura y sin sorpresas. Vamos a ver juntos, paso a paso, cómo es este camino, desde que le das la mano al vendedor hasta que te conviertes oficialmente en el nuevo propietario.
El contrato de arras o la promesa de compraventa
Una vez que llegáis a un acuerdo verbal sobre el precio, lo normal es firmar un contrato de arras. Piensa en él como en un «anillo de compromiso» inmobiliario. Es un contrato privado entre tú y el vendedor que sella el pacto y deja por escrito todas las condiciones de la futura compraventa.
Al firmarlo, como comprador, sueltas una cantidad de dinero a cuenta del precio total, que suele rondar entre un 5% y un 10%. Este pago es la señal que demuestra que tu intención de compra va en serio.
Aunque hay varios tipos de arras, las más habituales son las penitenciales. Su función es establecer penalizaciones claras si alguno se echa para atrás:
- Si tú, como comprador, te arrepientes: Pierdes el dinero que entregaste como señal.
- Si el vendedor se arrepiente: Tiene que devolverte el doble de la cantidad que le diste.
Este contrato da seguridad a ambas partes y marca un plazo máximo para firmar la venta ante notario, dándote tiempo para terminar de gestionar la hipoteca y cualquier otro fleco.
El contrato de arras es el documento que blinda la operación. Asegúrate de que incluye todos los detalles importantes: precio final, descripción de la vivienda, reparto de gastos y la fecha límite para la firma de la escritura.
El gran día: la firma de la escritura ante notario
El día de la firma de la escritura pública de compraventa es el momento cumbre de todo el proceso. Te reunirás con el vendedor (y casi siempre con alguien del banco) en la notaría para hacer oficial la transacción.
El notario aquí es una figura fundamental, totalmente imparcial y que garantiza que todo se hace conforme a la ley. Su trabajo consiste en:
- Verificar la identidad de todos los presentes.
- Comprobar que la vivienda está libre de cargas de última hora pidiendo una nota simple actualizada ese mismo día.
- Leer la escritura en voz alta y asegurarse de que todo el mundo entiende lo que está a punto de firmar.
- Dar fe de la entrega del dinero y, por fin, de la entrega de las llaves.
En el momento en que estampas tu firma en la escritura, la propiedad pasa a ser tuya. Es el instante mágico en que recibes las llaves y esa casa empieza a sentirse como tu hogar.
A continuación, este diagrama te ayuda a visualizar los principales gastos que intervienen en la compra de una vivienda.

Como puedes ver en la imagen, además del precio de la casa, siempre debes tener en cuenta los impuestos, los costes de notaría y los gastos de registro para calcular bien tu presupuesto total.
El último paso: la inscripción en el registro de la propiedad
Aunque ya tienes las llaves en el bolsillo, falta un último trámite para que tu derecho de propiedad sea público y quede protegido frente a cualquiera. Este paso es la inscripción de la escritura en el Registro de la Propiedad que corresponda.
Generalmente, de esto se encarga una gestoría. Llevan la escritura al registro para que quede constancia oficial de que tú eres el nuevo y único propietario. El proceso puede tardar unas semanas, pero una vez está hecho, la operación ha terminado por completo.
¡Enhorabuena, ya eres propietario a todos los efectos legales!
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Ayudas públicas que te echan una mano para comprar casa
Cumplir con todos los requisitos para comprar una casa a veces parece una montaña imposible de escalar, sobre todo si eres joven o no tienes muchos ahorros. Pero ojo, que no estás solo en esto. Existen varias ayudas públicas pensadas precisamente para darte ese empujón que te falta y que puedas llegar a la meta.
El objetivo de estos programas es allanar el camino, especialmente para aquellos colectivos que lo tienen más difícil para acceder a una vivienda. Es clave que conozcas estas oportunidades para que investigues cuáles encajan con tu situación y, así, la carga económica de la operación sea mucho más ligera.
Los avales del ICO: tu «avalista» público para la hipoteca
Una de las ayudas más potentes a nivel estatal son los avales del Instituto de Crédito Oficial (ICO). Imagínalos como un «avalista» público que respalda tu hipoteca ante el banco. Lo normal es que una entidad te preste hasta el 80% del valor de la casa, pero con este aval puedes conseguir hasta el 100% de la financiación.
Esta medida está diseñada para jóvenes menores de 35 años y familias con niños a cargo. Es gente que, aunque puede pagar perfectamente la cuota mensual, no ha tenido tiempo de ahorrar ese famoso 20% de la entrada. Es una ayuda que rompe de un plumazo una de las barreras más grandes para muchísimos compradores.
Bonificaciones fiscales: cada comunidad autónoma tiene las suyas
Además de las ayudas del Estado, cada comunidad autónoma juega sus propias cartas, casi siempre con rebajas en los impuestos. La más habitual es una reducción del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) cuando compras una vivienda de segunda mano.
¿Quiénes suelen beneficiarse de esto? Pues normalmente:
- Jóvenes menores de 35 años.
- Familias numerosas.
- Personas con discapacidad.
- Compradores de Viviendas de Protección Oficial (VPO).
Para que te hagas una idea: si el ITP general en tu comunidad es del 8%, para un joven podría bajar al 4%. En una casa de 180.000 €, este pequeño detalle te supone un ahorro directo de 7.200 €. ¡Casi nada! Por eso es fundamental que te metas a investigar la normativa de tu comunidad.
En España, estos programas de apoyo son más importantes de lo que parece. Solo el 19% de los jóvenes menores de 35 años consiguieron comprar casa, aunque el 39% lo intentó. Las ayudas autonómicas y los avales son herramientas clave para cerrar esta brecha. Aprende más sobre los retos de la vivienda para jóvenes.
Planes para revivir las zonas rurales
Y por último, no nos podemos olvidar de los planes para luchar contra la despoblación. Muchos ayuntamientos y comunidades autónomas ofrecen ayudas directas o beneficios fiscales muy potentes si te animas a comprar una casa en un pueblo o en una zona rural. Estas iniciativas no solo te facilitan el acceso a una vivienda, sino que buscan darle una nueva vida a estas áreas, ofreciéndote un entorno mucho más tranquilo y asequible.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
Llegamos al final de esta guía y es completamente normal que todavía tengas algunas preguntas rondando la cabeza. Comprar una casa es una aventura emocionante, pero está llena de pequeños detalles que pueden generar algo de vértigo.
Para que te lances con total seguridad, hemos preparado respuestas a las dudas más comunes que suelen surgir en este camino.
¿Cuánto se tarda realmente en comprar una casa?
Aunque cada operación es un mundo, lo habitual es que todo el proceso, desde que encuentras tu casa ideal hasta que por fin tienes las llaves en la mano, dure entre dos y cuatro meses.
¿Qué marca la diferencia? Principalmente, dos cosas: lo que tarde el banco en darte el «sí» definitivo a la hipoteca (que puede llevar varias semanas) y la coordinación con el vendedor para cuadrar agendas y firmar en la notaría. Si eres organizado y tienes toda la documentación lista desde el principio, puedes acortar bastante los plazos.
¿Puedo comprar una casa si soy autónomo?
¡Claro que sí! Ser autónomo no te cierra ninguna puerta para tener tu propia casa. Eso sí, prepárate porque el banco querrá asegurarse bien de que tu negocio es estable y funciona como un reloj.
Además de los papeles habituales, te pedirán las declaraciones de la renta de los últimos dos años (a veces también las de IVA) y algún certificado que demuestre que no le debes ni un euro a Hacienda o a la Seguridad Social. Lo que buscan es simple: confirmar que tus ingresos son regulares y suficientes para pagar la hipoteca sin problemas.
¿Qué pasa si la tasación sale por debajo del precio de venta?
Esta situación es mucho más frecuente de lo que la gente piensa y puede dar un buen susto. Si el tasador valora la casa por menos dinero del que tú habías pactado con el vendedor, ten claro que el banco solo te prestará el 80% del valor más bajo, que en este caso es el de la tasación.
Esto se traduce en que vas a necesitar más ahorros para cubrir esa diferencia. Tienes dos caminos: intentar renegociar el precio con el vendedor, usando la tasación como argumento de peso, o poner más dinero de tu bolsillo para la entrada.
¿Estoy obligado a contratar los seguros del banco con la hipoteca?
Por ley, el único seguro que es 100% obligatorio es el de hogar, y solo tiene que cubrir, como mínimo, el riesgo de incendio. La buena noticia es que no tienes por qué contratarlo con el banco que te concede la hipoteca, puedes buscarlo por tu cuenta.
Ahora bien, es muy habitual que el banco te ofrezca un tipo de interés más bajo (lo que llaman «bonificación») si contratas con ellos otros productos, como el seguro de vida. La clave está en hacer números: calcula si lo que te ahorras en la cuota de la hipoteca cada mes compensa de verdad lo que te cuestan esos seguros extra.
En Trovimap, queremos ser tu copiloto en este emocionante viaje. Tanto si estás empezando a hacer números como si ya estás buscando la casa de tus sueños, en nuestro portal encontrarás miles de propiedades, herramientas como nuestro simulador de hipoteca y la valoración gratuita de inmuebles. Todo lo que necesitas para tomar la mejor decisión está a tu alcance.


