Quiero compartir contigo una situación real de hace unos días,

Miguel contacta con un particular que ha hecho una valoración gratuita de un piso en su web y ha dejado el siguiente mensaje “sólo tenía curiosidad por saber el precio”.

El propietario está desconcertado al saber que su piso de Poblenou (Barcelona) “sólo” vale 650.000€, por debajo de lo que él pensaba (y esperaba).

Es un piso de 130m2 con terraza, construido hace menos de 10 años, muy cercano a la calle Diagonal y al lado de varios hoteles de lujo. Una zona bastante revalorizada durante los últimos años.

En la conversación telefónica, Miguel le pide realizar la valoración en línea para ver si es posible ajustarla. Al ver la zona en el mapa, Miguel se da cuenta que dos testigos comparables están alejados varias calles y que, aun siendo del mismo barrio, en realidad pertenecen a una zona con un precio x m2 mucho más bajo. Al eliminarlos y añadir además una venta cercana, el precio ha subido a casi 800.000€

El cliente se sorprende y contesta que eso es lo que esperaría por la venta de su piso. Tras 15 minutos de conversación sobre mercado y opciones, el propietario agradece el trato y quedan para ver el inmueble.

3 semanas después – El propietario firma un mandato de venta en exclusiva de 6 meses para vender el piso por 790.000€

Hay 3 cosas que marcan la diferencia en esta situación respecto a lo “habitual” o lo “de antes”:

  • Hablar con un propietario que ha valorado gratis en tu web
  • Una herramienta de valoración ágil y fiable, que permite interactuar y mostrar el mercado al propietario durante una conversación telefónica.
  • Un profesional que, a través de un sistema digital, ofrece valor y descubre que hay mucho más que curiosidad por saber el precio.

Miguel es el responsable de una inmobiliaria nativa digital (no tiene oficina). Ofrece valoración gratuita a los usuarios de su web. Mensualmente realiza campañas de marketing (email, Google ads, Facebook ads) para llamar la atención de personas interesadas en saber el precio de un inmueble.

Un porcentaje pequeño están “decididos a vender”, otro mayor “se lo están pensando” y puede que lo hagan o no a futuro. Los primeros son la tarea prioritaria. Los segundos entran en su CRM y serán parte de las ventas que Miguel hará en 6 meses (pero que YA ha empezado a crear hoy) ⭐⭐⭐