Hay veces en las que el aire acondicionado no alcanza. Los efectos del cambio climático obligan a encenderlos al máximo e incluso así puede que los equipos no den abasto. La historia se repite en muchos hogares de España, en donde la incomodidad aumenta a la par del termómetro. Pero además está el gasto energético y el control de las tarifas. Es importante reducir el uso de los equipos pero… ¡hace tanto calor!

casa fresca en verano

Apunta estos consejos para que tu casa se mantenga a salvo de las altas temperaturas.

Se me ocurre que lo mejor es aprovechar las características de la vivienda para entonces sacar lo mejor de ella y así conservar la casa fresca en verano. Para sobrevivir a las altas temperaturas hay que observar todo lo que tenemos alrededor hasta descubrir la orientación de la propiedad. Si tu casa mira al oeste, lo tienes complicado  pues son las viviendas que reciben más horas de sol al día. Si está orientada al sur, las horas de sol son menos pero en horas pico, es decir, de 12h a 16h. En estos casos, puedes recurrir a toldos verticales y aprovechar las persianas para mantener las ventanas cubiertas y que la casa no reciba el sol de lleno. Al elegir un toldo presta atención a la tela, pues no todas son iguales. El poliéster es más barato pero también más endeble mientras que si eliges materiales acrílicos o microperforados gastarás más pero la vivienda estará mejor protegida.

La decoración de la casa también puede ser de gran ayuda si lo que buscas es proteger la vivienda del calor: durante los meses de verano evita las alfombras y telas sintéticas o pesadas, reemplazándolas por tejidos de lino o algodón. Al pintar la casa, opta por colores claros en las paredes y utiliza luces LED pues las bombillas tradicionales generan más calor. Las plantas son otro buen recurso pues ayudan a oxigenar el ambiente y a mantener una temperatura más fresca.

Las persianas son fundamentales si quieres aislar la casa del calor pues reducen hasta en un 70% su ingreso. Compra cortinas de color claro y, si tienes algo de presupuesto, incluso anímate a aislar las ventanas. Lo más efectivo son los vidrios bajo-emisivos y los marcos de PVC o madera pues en conjunto pueden conseguir una reducción de la temperatura interior de entre 5 y 7 grados centígrados.

También puedes probar con pequeños trucos caseros, como por ejemplo:

  • Cambia a las sábanas más frescas
  • Utiliza el horno lo mínimo posible
  • Enciene el extractor de la cocina un rato
  • Aprovecha la noche para poner el lavavajillas
  • Coloca láminas en las ventanas

 

Por último, hay otro recurso al alcance de la mano aunque supone un gasto considerable. El aislamiento de techos, paredes y suelos es otro gran aliado para reducir el calor de la vivienda, una opción muy efectiva si piensas en comprar una casa, pero notas que la propiedad es muy calurosa o recibe el sol durante todo el día.

 

Si no estás decidido, puedes comenzar con los cambios más sencillos y ver que sucede. Comienza a estudiar tu hogar para que el próximo verano no te agarre desprevenido.

Y tú, ¿tienes alguno truco consejo más?